Esa mala costumbre de Zoe Barnes de subestimar a los demás

Algo que no puede negársele a www.zbol.com.ar es que, más allá de la alevosía con la que hace propaganda a Cambiemos, es que su pluma es más refinada y elegante que la de otros portales con los mismos patrones, no en vano su responsable es uno de los pocos intelectuales que tienen los seguidores del macrismo en la provincia. Sin embargo tiene un punto en contra que cada vez se hace más notorio y que en algún momento le jugará en contra: la tendencia a subestimar.

Sucede que uno de los factores más maravillosos que da la democracia es la posibilidad de escoger, y el ejemplo más claro sucede en las elecciones. En el cuarto oscuro uno puede votar a quien se le dé la gana, ya que sólo uno y la conciencia sabrán cuál fue la decisión. Al salir se puede decir la verdad, una mentira o no decir nada. Por eso el voto es secreto, es un derecho inviolable y es una realidad, porque en el cuarto oscuro no hay micrófonos, ni cámaras ocultas ni nadie espía por un agujerito. Para proteger esa intimidad del electorado están los fiscales, los presidentes de mesas, los veedores, los delegados y hasta la Fuerza Aérea y la Policía Federal.

Asimismo, y sin tapujo alguno, www.zbol.com.ar da por sentado que gran parte de la comunidad sanluiseña no tiene autonomía de pensamiento ni decisión propia, como lo da a entender ex profeso que becarios, responsables y beneficiarios de merenderos, trabajadores de inclusión social, pasantes y todo aquel que recibe alguna ayuda o apoyo del oficialismo votará como un zombie teledirigido, como temiera que si votara por adversarios se activase algún tipo de chip y explotara por los aires tras introducir el sobre en las urnas.

No sólo eso, también prejuzga a toda la comunidad periodística al sentenciar que mediante la pauta oficial se cercena la libertad de expresión y se compra voluntades, con lo cual termina aseverando que todo aquel que abraza el oficio de comunicar se vende por una propaganda, traicionando sus principios y adoptando la postura de un loro que repite lo que le dicen que digan.

La realidad es otra, la gente es un enorme conjunto integrado por individuos, cada uno de los cuales tiene su autonomía de pensamiento, su postura, su afinidad a tal doctrina, a tal propuesta e incluso a determinados candidatos, y nadie de ese conjunto, que es la sociedad sanluiseña, desconoce que el día de elecciones es uno de los más grandes y maravillosos momentos de la democracia, ya que se puede elegir libremente sin que nadie lo espíe ni lo obligue.

 

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