Ostensible mejora en seguridad y metas ambiciosas para 2017

No quedan dudas que el servicio de seguridad ha registrado una marcada mejora en lo que va del año. Por empezar, el incremento de los controles en la vía pública ha transmitido una mayor seguridad a la población.

Es usual ver operativos vehiculares en distintos puntos de la provincia, lo cual ha permitido detectar desde autos hasta motocicletas de dudosa procedencia o, directamente, con pedido de secuestro. Pero además, la visualización de estos operativos tiende a desalentar a los amigos de lo ajeno que andan al salto por el biscocho.

La presencia de efectivos recorriendo las calles caminando o los recorridos de las patrullas por los diferentes barrios, también proporciona una sensación de seguridad que antes no existía.

También es de notar la cantidad de operativos antidroga que hace la Policía de la Provincia, los cuales han permitido descubrir numerosos kioscos de ventas y detener a los pequeños narcos locales, cubriendo una falencia histórica de la Policía Federal, que rara vez hace lo mismo, a pesar de ser de su directa incumbencia.

Analizando las metas propuestas en el Presupuesto 2018, queda claro que el gobierno provincial le ha metido una fuerte presión a los efectivos del orden, al establecerle objetivos cuantificables en diferentes rubros.

Una de las metas más exigentes señala que para el año que viene se pretende que la Policía esclarezca en un 50% los delitos contra la propiedad. En los que respecta en la lucha contra el delito hay dos objetivos fijados. Uno es disminuir un 30% los hurtos, mientras que el otro es bajar los delitos contra la propiedad en un 25%.

Otro objetivo es aumentar un 80% los controles vehiculares, que se vienen incrementando desde el año pasado.

Para el año que viene, el Ministerio de Seguridad fijó a la Policía La meta de incrementar 30% de la cantidad de cocaína y marihuana secuestrada. Vinculado a lo mencionado anteriormente está el aumento del 45% de los procedimientos para incautar drogas. Como resultado, se aspira a aumentar un 45% la anulación de las bocas de expendio de marihuana y cocaína.

Así como otras veces hemos señalado esta gran falencia, también es bueno remarcar cuando algo mejora, como en este caso la seguridad. Lo que se planifica para el año próximo, permite alentar la esperanza de que –por fin- se tomará este servicio en serio, como una verdadera política de estado.

 

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