¿Cómo ganó Adolfo en el 2017 y cómo perdió en el 2019?

Las diferencias del triunfo y la derrota de Adolfo Rodriguez Saá (2017-2019) están claramente definidas teniendo en cuenta, como primera medida que, en ambas elecciones, Adolfo utilizó la técnica neuro emocional.

Como es conocido por todos, en Las Pasos de Agosto de 2017, Claudio Poggi le ganó a Adolfo Rodriguez Saá por mas de 20 puntos, hasta esa instancia electoral (13 de agosto), la campaña que utilizó Adolfo fue la tradicional, utilizando la razón en base de informes de gestión, obras, números y estadísticas, realizaba anuncios millonarios cuyo destinatarios eran hombres y mujeres puntanas y pobres, mientras, del otro lado, Claudio Poggi recibió un emisario de Duran Barba, hecho que fue confirmado hasta por la misma gente de ese espacio político, en la cual, Poggi en la etapa de Las Pasos, no emitió discurso alguno dado que es un pésimo orador y solo se remitió a utilizar, técnicamente, el lenguaje no verbal (fotos).

El panorama de Las Paso 2017 se resumió en un candidato oficialista (Adolfo) que se mostraba conjuntamente con la élite política de San Luis (pianta votos) y, por otro lado, el candidato opositor (Poggi) que se mostró solo, junto a la gente, con imágenes minuciosamente preparadas (fotos en redes sociales) y que conectaban con la gente a través de las emociones, mientras, Adolfo, imponía introducirse a través de la razón.

Luego de Las Paso, Adolfo realizó un giro de 180º, a partir del 28 de agosto de 2017, inicio su campaña rumbo a las generales de octubre de 2017 poniéndose al lado de la misma técnica que utilizaba Poggi, fue así que se igualaron las posibilidades y era el momento de demostrar quien contaba con el mejor talento, creatividad, inteligencia y estrategia electoral, es decir, en las elecciones generales de octubre de 2017, Poggi y Adolfo compitieron con las mismas herramientas de campaña, contaban con la misma técnica que no era precisamente hablar de ideologías o doctrinas.

En Octubre de 2017 Adolfo ganó por 12 puntos, superando mas de 30 puntos de la derrota en Las Paso, ese triunfo fue el resultado de un cambio de actitud del candidato oficialista (Adolfo), en la cual, utilizó, a la perfección, la nueva forma de ganar elecciones, desde luego, también, la fantástica conducta de la dirigencia política tradicional que lo acompaño en silencio, y finalmente, el incuestionable apoyo que, en su momento, le brindó su hermano Alberto.

El tiempo transcurrió desde aquel 24 de octubre de 2017 donde Adolfo se sentía mas indestructible que nunca, luego de semejante e histórico triunfo que se encuentra escrito en los libros de campañas electorales en el mundo, es decir, lo que ocurrió en San Luis, al revertir una derrota de 20 puntos en 60 días, no registra antecedente alguno como posibilidad y, en San Luis, se obtuvo tamaño record, Adolfo desconecto llamativamente de todo lo que había aprendido gracias al talento puntano, fue el talento y visión puntana quien le abrió los ojos a Adolfo, realidad que pocos saben y vaya a saber el motivo.

Adolfo con su ego en el cielo, no pudo controlar su soberbia y prácticamente se aparto de aquellos exitosos asesores puntanos para pasar a trabajar con consultores internacionales, Adolfo pensó: SI GANE CON ESTOS 4 DE COPA DE SAN LUIS, NO QUIERO IMAGINARME SI CONTRATO A GENTE DE OTROS PAISES.

Adolfo cayó en manos de un genio de las emociones pero no de un consultor político, su nuevo y millonario asesoramiento nunca trabajo en una campaña, es solo un experto en comportamientos humanos, Adolfo no sabía que una campaña política bien asesorada, debe contar con un consultor que sepa las 12 ciencias que amerita una campaña correcta, son: La Neuro Política, La programación neuro lingüística, la narratología, la sicología del color, la comunicación no verbal, la puestas en escena, el story Telig, entre otras…

Adolfo pensó que iba a repetir su hazaña del 2017 en el 2019 pero no fue así, ¿Saben por qué?, porque no supo analizar correctamente los niveles de emociones que predominaban en la provincia en el 2019, Adolfo con sus asesores puntanos, supo medir, a la perfección, los niveles emocionales que predominaban en San Luis en el 2017, en base a esos resultados se construyó la campaña, en cambio, en el 2019, Adolfo eligió EL MIEDO como emoción predominante en San Luis, es así que intento transformar a San Luis en un Kosovo, en las Torres Gemelas, simulando atentados, agrediendo, generando violencia, insultos, todo, absolutamente todo incorrecto porque en la provincia de San Luis lo que menos existe es MIEDO.

Adolfo ganó en el 2017 porque eligió la emoción de campaña correcta, Adolfo perdió en el 2019 porque eligió la emoción de campaña incorrecta.

A estas realidades La Línea lo sabía con anticipación, es así que, en Las Paso de 2017, La Línea adelantaba que Adolfo perdía con Poggi, todos lo puteaban a thompson, les decia que estaba loco, de la misma manera, La Línea adelantó, antes de las elecciones de 2019  que Adolfo perdía porque, en ambas situaciones, estaban manejando mal el predominio de las emociones, Thompson también recibió puteadas.

El voto, científicamente hablando, es emocional, es un gusto, una elección no se gana con la razón, menos, a través de una decisión.

En el mundo, existe una técnica que permite ganar elecciones con absoluta certeza, hace años que gente de San Luis trata de concientizar acerca de este fenómeno, pasa el tiempo y los hechos demuestran que no estaban equivocados Magallanes, Thompson, Albarracín, Nuñez, Juarez, pues bien, de cara al 2021 y 2023 en San Luis se abre un panorama mas que interesante, en la cual, todos podrán contar con las mismas herramientas, los mismos conocimientos de cómo se puede ganar elecciones a través de las nuevas formas de comunicar.

La Línea asegura que, en adelante, los que utilicen la técnica, tendrán mas posibilidades de ganar elecciones que los que se sostengan en las cuestiones tradicionales, doctrinarias o ideológicas, no hablamos de la muerte de las ideologías, decimos, solamente, que hay nuevas formas de ganar elecciones que es diferente.

 

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