El Adolfo camino a la jubilación o retiro definitivo por culpa de su entorno.

Sin lugar a dudas, Adolfo Rodriguez Saá, con mucha pena, estamos en condiciones de decir que se encuentra camino a su retiro definitivo por culpa, lisa y llanamente, de su retrogrado y conservador entorno.

Nos obliga decir esto debido a que, el entorno del mismo Adolfo, trata de instalar que, el Senador Nacional por San Luis, ayer sumado al equipo de Macri (https://www.lapoliticaonline.com/nota/120475-adolfo-rodriguez-saa-se-reunio-con-macri-y-sello-su-pase-al-oficialismo/), hoy tras la reunión con Maximo Kirchner volvió, felizmente, al peronismo oficial nacional, aducen que en San Luis su hermano tiene el dominio absoluto de los medios y le impide informar sus acciones, algo sumamente falso, no existe orden alguna del gobierno que diga que se le impida la libertad de prensa al Senador Nacional.

San Luis no le da la identidad que merece al Senador Nacional porque lisa y llanamente no lo merece, Adolfo no tiene prensa debida porque los puntanos no sienten hacerlo, nadie prohíbe nada, las conductas que ha tomado el Senador Nacional, después de su derrota electoral, ha desilusionado mucho a los sanluiseños, jamás, los puntanos pensaron que Adolfo fuera tan soberbio, orgulloso y tan mal perdedor, cualquiera sea el motivo, nada justifica que una persona de la intelectualidad e inteligencia de Adolfo priorice sus miserias humanas ante el sentimiento y atención de todos los puntanos.

Adolfo, por estos tiempos no es feliz, los que conocemos el paño, sabemos con seguridad que no esta bien, esta emoción que lo ahoga al entrañable Adolfo la padece porque su entorno lo fogonea para que sea así, nos consta, porque el Senador Nacional es una persona con una capacidad de reacción increíble, su poder de innovación es innata, es por eso que, no dudamos, el entorno de Adolfo no le esta permitiendo abrir su corazón para mostrarse ante San Luis tal cual esperan todos los puntanos que lo haga.

Es imposible pensar que Adolfo haya perdido la admiración, el sentimiento y respeto de la gente, lo que es real es que su propia conducta lo esta alejando hoy en día, ni Adolfo, ni su nocivo entorno puede culpar a nadie a donde han llegado, todos saben que están donde están porque lo decidieron así, es decir, se equivocaron en todos sus términos, desde que le dieron la espalda a la reunión de La Pedrera, en adelante, se equivocaron en todo, lo que ahora no se entiende es como no aceptan el error, persisten en ello y lo mas doloroso es que, Adolfo no reacciona, no recompone inteligentemente porque su entorno no lo ayuda, son lisa y llanamente mentalidades setentistas, es decir que, en sus corazones predomina la soberbia, la venganza, el resentimiento, los odios, la violencia, la provocación, todas emociones que los puntanos no esperan que Adolfo las ejerza.

Cuando Adolfo abre el corazón y disfruta lo que hace se nota, se nota cuando esta feliz y se lleva el mundo por delante, toca el cielo con las manos, su talento y carisma es ilimitado, ahora bien, también se nota a flor de piel su estado actual, no esta feliz, al contrario.

La solución es tan simple, tiene todo para recomponer, el grave error de Adolfo es incursionar en la incoherencia de lo que siempre le ha dicho a todos los sanluiseños, que esta grabado en el corazón de todos y su contradicción por estos tiempos molesta, confunde, no se la aceptan, Adolfo siempre dijo que priorizaba su vida por San Luis, que se iba a morir en San Luis y lo iban a enterrar en su tierra amada, los sanluiseños son siempre prioridad para Adolfo, Adolfo dio su vida por todos los puntanos, su vida y su salud, entonces ¿Por qué, ahora, no es coherente con todos esos conceptos que los sanluiseños tienen grabados a tuétano?, ¿Por qué Adolfo no deja de pensar en el mismo y comienza a abrir el corazón y recupera su coherencia con todos los puntanos?, es simple, porque su entorno no lo deja o no lo lleva a calmar su espíritu, su alma, su corazón, no puede ser que una coyuntura electoral, una sola, lo haya cambiado tanto, algo no esta bien.

En conclusiones, todo lo que le pasa al Adolfo por estos tiempos, la culpabilidad no debe recaer sobre nadie, menos sobre el Gobernador que, a propósito, lo ignora, no le da bola, ¿Saben por qué?, porque también sufre y le duele estar peleado con su hermano, por eso prefiere ignorarlo y jamás hacerle daño, Adolfo se esta haciendo daño solo y su entorno aporta de gran manera.

 

 

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