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Por Gustavo Thompson.
En política, cuando el poder empieza a escurrirse, aparecen los gestos desesperados.
Y eso es exactamente lo que empieza a reflejar la figura de José Giraudo en San Luis.
Porque lo que debería ser una construcción ordenada, respetuosa de los tiempos y de las conducciones, se está transformando en una jugada individual, forzada y —sobre todo— inconsulta.
UN CARTEL QUE DICE MÁS DE LO QUE MUESTRA
La aparición de un cartel político donde se intenta vincular al gobernador Claudio Poggi con una candidatura a intendente impulsada por Giraudo no es un detalle menor.
Es, en realidad, una señal.
– Una señal de alguien que intenta posicionarse sin respaldo claro.
– Una señal de alguien que juega por afuera de los acuerdos.
– Una señal de alguien que ya no tiene el control político que supo tener.
Y lo más grave:
– pone al propio gobernador en una situación incómoda.
¿CONDUCE POGGI O NO CONDUCE?
El interrogante que empieza a recorrer los mentideros políticos es inevitable:
– ¿está el gobernador al tanto de estas movidas?
– ¿las avala?
– ¿o son parte de una avanzada personal sin autorización?
Porque si funcionarios del propio espacio comienzan a instalar candidaturas por cuenta propia, sobre territorios sensibles y estratégicos, la pregunta es una sola:
¿quién está conduciendo realmente? porque hoy Maxi Frontera le lleva mas de 20 colectivos de Villa Mercedes a la legislatura a Claudio Poggi para contrarestar la avanzada de la oposición y José Giraudo solo lleva un cartel fuera de lugar, tiempo y espacio.
EL TERRITORIO QUE NO SE RESPETA
La jugada de Giraudo no ocurre en cualquier lugar.
Ocurre en el territorio de: Maximiliano Frontera
Nada menos que el principal socio político institucional del gobernador.
El dirigente que garantiza:
-
gobernabilidad
-
volumen electoral
-
orden territorial
Y, sobre todo: una parte clave del equilibrio político de la provincia.
CONFUNDIR PARA EXISTIR
Otro elemento no menor es la utilización del apellido “Giraudo” en los carteles.
Porque en política, los apellidos pesan.
Y en este caso: no es lo mismo José Giraudo que Luis Giraudo
De hecho, representan caminos distintos.
Mientras Luis Giraudo transita un sendero institucional alineado con el gobernador y con acuerdos consolidados, José parece moverse en lógica individual, sin anclaje claro y con una necesidad evidente de reposicionarse.
EL PROBLEMA DE FONDO: SE ACABA EL PODER
La explicación es más simple de lo que parece.
José Giraudo se queda sin estructura en 2027.
-
sin legisladores propios
-
sin control político
-
sin representación fuerte
-
sin el respaldo de su hermano
Y ante ese escenario: aparece la desesperación.
LA JUGADA QUE PUEDE SALIR CARA
Intentar imponerse como candidato a intendente, sin consenso, sin construcción territorial sólida y sin respetar acuerdos previos, no solo es riesgoso porque José Giraudo sin el poder electoral de Luis Giraudo, su hermano, no tiene votos, concentra un importante rechazo porque hace de la política un negocio que la ostenta groseramente..
José Giraudo es políticamente torpe.
Porque no solo genera ruido interno.
genera conflicto donde hoy hay equilibrio, es su forma, presiona, extorsiona políticamente y ya no tiene a su hermano que lo fortalecia.
EL DATO QUE PREOCUPA A POGGI
El verdadero problema ahora no es Giraudo.
es el impacto que esto tiene sobre el gobernador.
Porque si no ordena, si no aclara, si no marca límites:
el mensaje que queda es debilidad.
Y en política, la falta de conducción se paga.
LA VARIABLE FRONTERA
Hay algo que no puede ignorarse:
sin el acompañamiento de Maximiliano Frontera, la reelección de Poggi entra en zona de riesgo.
Y eso lo saben todos.
Por eso sorprende —o no tanto— que se intente tensionar esa relación desde adentro.
FUNCIONARIOS PROVINCIALES SIN TERRITORIO, PERO CON AMBICIONES
Otro dato que no pasa desapercibido:
José Giraudo, su entorno familiar y otros actores vinculados a su espacio como la Diputada Loredo ya no viven ni construyen políticamente en el territorio que dicen representar, todos se han radicado en la ciudad capital.
– Se han corrido.
Y aparecen en Villa Mercedes solo en actos puntuales.
Eso, en política, se nota.
Y se paga.
La política no se sostiene con carteles.
Se sostiene con poder real, con acuerdos y con conducción.
Hoy, José Giraudo parece haber perdido esas tres cosas.
Y cuando eso ocurre, lo que queda es:
– exposición
– improvisación
– y jugadas que terminan perjudicando más de lo que ayudan
Cuando se termina el poder, algunos construyen…
y otros se desesperan.
Ahora la observación será, Poggi ¿permitirá que Giraudo lleve ese cartelito a la legislatura frente a mas de 500 personas que le llevo Maxi Frontera?, si lo permite es porque el Gobernador se lo autorizó.