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Por Gustavo Thompson
En política hay errores.
Pero hay errores que se pagan doble.
Y el caso de José Giraudo empieza a entrar en esa categoría.
Porque lo que en un primer momento parecía una jugada apresurada, hoy empieza a confirmarse como algo más profundo: una equivocación política grave, innecesaria y desubicada.
LA PANCARTA QUE DESATÓ EL PROBLEMA
Todo comenzó con la instalación de una candidatura a intendente 2027 por parte de José Giraudo, utilizando una pancarta de color oficial que no solo lo posicionaba a él, sino que también involucraba al gobernador: Claudio Poggi como candidato a gobernador 2027
Una jugada que, lejos de fortalecer, generó ruido.
¿Por qué?
Porque no fue una construcción colectiva.
No fue una decisión consensuada.
Fue una imposición.
EL DATO QUE CAMBIA TODO: EL OFICIALISMO LO CORRIGE
Lo más significativo no es la crítica opositora que le marcó el error.
Eso es parte del juego.
Lo verdaderamente relevante es que desde el propio oficialismo empezaron a marcarle el límite, fue precisamente Daniel Poder que tiene una estrecha amistad desde hace muchos años con José Giraudo, es más, hasta familiares del periodista forman parte del gabinete de José Giraudo ergo, que a Poder le hayan bajado línea para acomodar a su amigo podemos dimensionar la gravedad del tema. Este es el link de la nota en cuestión: https://depolitica.com.ar/desajuste-politico-giraudo-san-luis/
El análisis publicado en el medio depolitica.com.ar —un espacio claramente alineado con el gobierno— no deja lugar a dudas:
– la jugada de Giraudo fue un desajuste político
– una acción fuera de timing
– y, sobre todo, fuera de lugar institucional
NO ES UN MILITANTE MÁS: ES FUNCIONARIO
Giraudo se comporta como «líder» de tres partidos y hace alarde de ello, uno comunal, uno provincial y uno nacional, ante esta realidad le vende humo a los sanluiseños como si fueran 3 movimientos partidarios que mueven multitudes y, en realidad, son muy pocos los que rodean a José Giraudo, todos con cargos del gobierno y los votos obtenidos en los últimos años los logró gracias a su hermano Luis Giraudo, recordemos que José Giraudo antes de la aparición de su hermano estaba depresivo, aislado y con pánico social, salía a la calle y nadie lo saludaba debido a cuantiosos errores de su parte que no viene al caso detallar en esta oportunidad pero que, si insiste en imponerse habrá de desnudarlo de cuerpo completo conjuntamente con su socio Montero Mendoza que juntos manejan un presupuesto de 3000 millones.
– Giraudo no es un dirigente suelto
– es parte de un gobierno
– responde a una conducción
Y en ese marco: no puede actuar como si estuviera por fuera del esquema, no puede hacer lo que se le antoja, ergo, según mentideros de Terrazas aseguran que el pibe es un mono con navaja en tiempos pre electorales.
Giraudo cuando hace estas barbaridades:
– compromete al gobernador y su relación con Maxi Frontera que significa la llave de su reelección.
– desordena la estrategia
– y tensiona acuerdos clave
¿QUIÉN CONDUCE?
La pregunta que sobrevuela todo este episodio es tan simple como incómoda: ¿conduce Claudio Poggi o cada uno hace lo que quiere?
Porque si un funcionario se autoproclama candidato y, además, utiliza el nombre del gobernador en una pancarta sin una definición oficial: hay un problema político.
Y serio por eso sale al cruce Daniel Poder, la obviedad aclara el escenario porque la nota de Poder no fue dirigida a los sanluiseños fue dirigida a Maxi Frontera ¿o no?. Mudo se quedaron con los 20 colectivos que desembarcaron en la legislatura provincial con todo el riesgo que implicó. El detalle sobresaliente fue que, ultra poggistas que abrazan la causa de vocación y lejos de las ambiciones empresariales de José Giraudo se observaron a más de uno escaparle un lagrimón, la llegada de la masiva columna mercedina a la legislatura emocionó a mas de un poggista porque no hay ningún hombre del poggismo que le movilice como lo hizo Frontera, Hissa por ejemplo, brilló por su ausencia, cada ministro pudo movilizar al menos 50 personas, nadie hizo nada, VILLA MERCEDES SI LO HIZO.
EL TERRITORIO QUE NO SE PUEDE TOCAR
La jugada de Giraudo no solo fue desprolija.
– fue inoportuna.
Porque ocurre en el territorio de mayor sensibilidad política de la provincia:
– Villa Mercedes
Donde el acuerdo con: Maximiliano Frontera no es un detalle.
Es una pieza clave de gobernabilidad.
CUANDO LA SOBERBIA LE GANA A LA POLÍTICA
El error de Giraudo no es solo estratégico.
– es conceptual.
Confundir deseo y ambición personal con construcción política es uno de los errores más comunes…
y más costosos.
Porque la política no se impone.
– se construye
– se acuerda
– se respeta
Lo que ya es conocido son las diferencias de formas que ostenta José Giraudo y Luis Giraudo, José se fue a vivir a la capital a un mansión, ostenta el 10%, todos los meses, de los sueldos de los funcionarios en concepto partidario (son muchos), ostenta los módulos de 3 diputados provinciales, su nivel de vida es groseramente absurda comparado al pibe que tenía una vivienda social porque antes vivía en un altillo de un ambiente que le había prestado su padre porque era incorregible y lo sigue siendo, José perdió la humildad esta desbocado, mientras, Luis Giraudo lleva una vida austera, no llega a fin de mes con los gastos de nafta, comparte los gastos con sus funcionarios, tiene las oficinas mas decadentes del gabinete provincial, hay que ponerse la antitetánica para entrar a su despacho en calle Belgrano y Teodoro Fels (La Carpa) y, desde luego, siendo quien le aportaba los votos a los partiditos de José Giraudo, no recibe ni un peso en concepto partidario, toda la plata se la guarda José Giraudo y su foránea esposa, José Giraudo se impone ante todos con absurdos, un autoritarismo propio de la vieja escuela.
LO QUE ANTES ERA UNA ADVERTENCIA, HOY ES UNA CERTEZA
Lo que algunos venían señalando en voz baja, hoy queda confirmado porque lo señalan del mismo ultra oficialismo:
– Giraudo se adelantó
– se desubicó
– y quedó expuesto
Y lo más contundente:
– no lo dice la oposición
– lo empieza a decir su propio espacio
En política, cuando hasta los propios te marcan el error, ya no hay margen para interpretaciones.
Hay que corregir.
Porque cuando se juega por afuera de la conducción,
cuando se rompe el equilibrio de los acuerdos
y cuando se confunde poder con autonomía
el resultado es siempre el mismo: aislamiento político
Cuando te corrige tu propio espacio…
el problema ya no es externo.