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El reconocido analista político y exdiputado Julio Bárbaro brindó una entrevista en San Luis Streaming en la que realizó un crudo análisis sobre la crisis política, la decadencia de los partidos tradicionales y la falta de liderazgo en el país. En un tono crítico, sostuvo que Argentina ha perdido el rumbo porque los negocios reemplazaron a la política y advirtió sobre el peligro de convertirse en una colonia económica dominada por intereses ajenos.
«Los negocios destruyeron a la política»
Bárbaro aseguró que la política argentina ha sido desplazada por los intereses económicos y que hoy los verdaderos dueños del poder ya no son los partidos ni los dirigentes, sino las grandes corporaciones.
“Los partidos han perdido importancia frente a los negocios. El peronismo y el radicalismo ya no existen como fuerzas ideológicas, sino como estructuras de poder al servicio de grupos económicos”, afirmó.
En ese sentido, criticó duramente a la UCR por haber perdido identidad y haberse entregado sin resistencia a una alianza con el oficialismo de Javier Milei.
“El radicalismo se aburguesó más que el peronismo. Pasaron de ser una fuerza con ideas a convertirse en un grupo de dirigentes sin rumbo”, señaló.
Además, remarcó que la crisis de representatividad que vive el país es resultado de los errores del kirchnerismo, al que responsabilizó por haber corrido al peronismo hacia la izquierda, alejándolo de su esencia popular.
“El kirchnerismo sacó al peronismo del centro y lo dejó en esta situación de rechazo. Milei no es producto del peronismo, es el resultado de los errores del kirchnerismo”, sentenció.
La agonía de la esperanza y la falta de estadistas
Consultado sobre su visión del futuro, Bárbaro se mostró pesimista y afirmó que Argentina atraviesa un proceso de decadencia profunda debido a la falta de líderes con visión de futuro.
“Hoy la esperanza está en agonía, y no lo voy a negar. La política argentina no genera alternativas pensantes, no hay estadistas ni patriotas”, sostuvo.
Según el analista, a diferencia de otros países de la región como Brasil, Chile o Uruguay, donde sí han surgido líderes con capacidad de gestión, Argentina ha quedado atrapada en una política dominada por intereses mezquinos.
“Antes el poder era militar, hoy son los economistas los que controlan todo. No tenemos dirigentes que piensen en el futuro colectivo, solo gestores de negocios”, denunció.
También advirtió que la pérdida de soberanía económica pone al país en riesgo de convertirse en una colonia de los grandes intereses extranjeros, particularmente en sectores estratégicos como el litio y los hidrocarburos.
“Los recursos que nos regaló la naturaleza son más importantes que el trabajo y la producción, y eso nos condena a ser solo un proveedor de materias primas para otros”, alertó.
La inseguridad y el colapso social
Otro de los temas centrales de la entrevista fue el avance de la inseguridad, que Bárbaro consideró como una consecuencia directa de la desigualdad y la concentración de la riqueza.
“La inseguridad no nació con Kicillof ni con el kirchnerismo, viene de mucho antes. Empezó con Martínez de Hoz, cuando se destruyó la industria y se impusieron los bancos sobre la producción”, explicó.
Comparó la situación actual con la de Europa después de la Segunda Guerra Mundial, donde el auge de la criminalidad fue resultado de la pobreza extrema.
“En la Europa de posguerra había delincuencia porque había marginalidad. Pero en la Europa actual ya no sucede porque hubo integración social. Nosotros en cambio vamos para atrás”, argumentó.
También criticó la estrategia mediática de sectores conservadores que buscan utilizar la inseguridad como una herramienta de ataque político, en lugar de enfocarse en soluciones estructurales.
“La televisión muestra los actos de inseguridad como si fueran responsabilidad de un solo gobierno, pero el problema es mucho más profundo”, señaló.
«Necesitamos estadistas, no economistas»
Bárbaro cerró la entrevista con un fuerte llamado a recuperar la política como herramienta de transformación y dejar de lado la obsesión por la economía como único factor de gobierno.
“Las patrias son resultado de las grandezas, no de la mezquindad. Hoy estamos gobernados por economistas que solo piensan en números y no en la gente”, concluyó.
En un país sumido en la incertidumbre y la fragmentación política, las palabras de Julio Bárbaro resuenan como una advertencia sobre el futuro de Argentina y el riesgo de profundizar un modelo que, según él, solo beneficia a unos pocos mientras el resto del país sigue en decadencia.