La Libertad Avanza bajo fuego: D’Alessandro perseguido y la imposición de Becerra

La Libertad Avanza bajo fuego: D’Alessandro perseguido y la imposición de Becerra

Por Gustavo Thompson.

Entre la unidad reclamada y el pacto silencioso de Poggi con Lule Menem

En San Luis, la política nunca es lineal. La última semana lo demuestra con crudeza: Carlos D’Alessandro, el dirigente libertario que hace apenas días reclamaba unidad y reconciliación de los sanluiseños, hoy es atacado, perseguido y hasta demonizado en medios oficialistas que responden al poggismo. El giro no es casual: responde a un acuerdo sellado en silencio hace dos meses en la Casa del Gobernador, cuando Claudio Poggi y Lule Menem negociaron la hoja de ruta hacia la reelección en 2027.

El giro contra D’Alessandro

Los mismos medios que aplaudieron su llamado a la unidad hoy operan en su contra, descalificándolo para instalar la figura de Mónica Becerra, proclamada como “la elegida” por el oficialismo. D’Alessandro, que venía consolidándose como la cara visible de La Libertad Avanza en San Luis (puro), se encuentra así enfrentado a una maquinaria que busca correrlo del tablero político y con impuros.

Becerra, la candidata por la ventana

El nombre de Becerra no surge de la militancia ni de una interna abierta: es una afiliada al partido Avanzar, no hace falta hacer historia como la echaron del gobierno, es introducida por la ventana para satisfacer un acuerdo de cúpula. A nadie escapa que este movimiento responde directamente al pacto Poggi–Menem: consolidar la reelección del gobernador en 2027 y, al mismo tiempo, plantar una candidata en Villa Mercedes que, llegado el momento, pueda disputarle la intendencia municipal al sector de Maxi Frontera.

El problema con Villa Mercedes y Frontera

El cálculo poggista, sin embargo, tropieza con la realidad: Villa Mercedes no acepta imposiciones, menos aún cuando se trata de Maximiliano Frontera, un intendente que nunca permitiría que le planten a una competidora directa para el 2027, no lo merece, el actuó siempre con coherencia y cumpliendo con la palabra ¿por qué le hacen esto?. Lo que se percibe en las calles es un golpe bajo, un intento de disciplinamiento que puede poner en riesgo la propia gobernabilidad de Poggi. No esta bien lo que hicieron, es inconsulto porque conociendo las fibras y savia de Frontera jamás aceptaría que Becerra baje a desestabilizar, bien dicho desestabilizar porque hoy Poggi le ha tirado un problema muy grande dentro de su sector, ya hay algunos que están preguntando si él aprobó y sabia sobre la candidatura de Mónica Becerra. La Línea asegura que Maxi no sabia nada.

Una incoherencia que estalla

El contraste es evidente: mientras D’Alessandro pide unidad y es castigado por ello, el oficialismo bendice a una candidata cuya legitimidad se sostiene en un acuerdo cerrado entre cuatro paredes. ¿Qué coherencia puede reclamar un dirigente como Ernesto “Pipi” Alí —hoy citado a indagatoria por corrupción— cuando él mismo denuncia corrupción contra Poggi? ¿Qué credibilidad puede tener un poggismo que habla de institucionalidad mientras manipula las candidaturas como fichas de ajedrez?. Es muy triste lo que esta pasando.

Conclusión: el riesgo del fuego amigo

La Libertad Avanza, en lugar de fortalecerse en San Luis, se encuentra atrapada entre la persecución a sus propios dirigentes y la imposición de candidatos ajenos a su ADN político. Poggi podrá haber sellado su pacto con Lule Menem, pero lo que no podrá evitar es la tensión creciente con Villa Mercedes y el riesgo de quebrar la alianza con Frontera.

Porque en política, como en la vida, es imposible tapar el sol con las manos: todos saben que Mónica Becerra es una imposición del poggismo, y todos saben también que Carlos D’Alessandro hoy paga el precio de haber dicho en voz alta lo que muchos piensan en silencio, jamás un pastor que brega por la PAZ, LA ESPERANZA Y LA UNIDAD es castigado, lo que le hacen a DAlessandro potenciando a Becerra marcan la obviedad de las intenciones.

El cierre explosivo: el emergente que nadie esperaba

Lo que Poggi y Lule Menem no calcularon es que este movimiento, lejos de disciplinar, puede convertirse en el punto de quiebre que catapulte a D’Alessandro como el verdadero emergente libertario en San Luis. Villa Mercedes —donde se juega la batalla central— no perdona imposiciones, golpes bajos y falsedades, el enojo social que provoca la candidatura de Becerra puede volcarse, con naturalidad, hacia la figura de D’Alessandro, sobre todo observándolo a Negri trabajando arduamente para Becerra.

En definitiva, mientras Poggi teje su reelección a espaldas de la gente y sus aliados, Carlos D’Alessandro puede terminar capitalizando el malestar social y transformarse en el canal político del desencanto. Una jugada que, irónicamente, nació como un intento de silenciarlo, puede terminar convirtiéndolo en la voz más fuerte de la Libertad Avanza en San Luis.

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