Por Gustavo Thompson
El intendente de Villa Mercedes, Maximiliano Frontera, fue protagonista este martes de una entrevista clave en San Luis Streaming, donde compartió un extenso diálogo con el periodista Alberto Trombetta, acompañado por el dirigente naval Martín Ayerbe. Lejos de limitarse a repasar su gestión, Frontera desplegó una batería de definiciones políticas que lo posicionan con claridad como una de las figuras más lúcidas y activas del peronismo federal en reconstrucción.
En tiempos de crisis nacional, ajuste fiscal y confusión ideológica, Frontera habló con contundencia y con los pies bien puestos en el territorio: “En Villa Mercedes hacemos peronismo a través de la gestión”, afirmó, en contraposición a un escenario nacional que describió como plagado de peleas vacías, descalificaciones y ausencia de propuestas.
Gestión como bandera: “El único mandato es resolverle los problemas a la gente”
Frontera reivindicó el hacer cotidiano como núcleo de su liderazgo. Destacó obras ejecutadas con fondos propios y provinciales —como el plan de 70 cuadras de pavimento, la renovación de plazas, la inversión en iluminación LED y la adquisición de vehículos para servicios públicos— en un contexto de caída del 25% de la coparticipación nacional. “No hemos paralizado nada. Villa Mercedes sigue avanzando sin deudas, con presupuesto equilibrado y con cercanía a cada vecino”, subrayó.
También enfatizó su decisión de sostener políticas sensibles como el boleto gratuito para estudiantes, docentes y jubilados, y el respaldo permanente a la cultura, el deporte y los comedores barriales. “La cultura y el deporte no son un gasto, son una inversión”, sentenció.
Crítica interna y pedido de recambio: “No vamos a volver con las mismas caras de siempre”
Uno de los tramos más contundentes de su intervención fue su mirada crítica hacia el interior del peronismo:
“Hace más de 10 años que la gente nos viene advirtiendo que así no. No vamos a cambiar nada mostrando las mismas recetas y las mismas caras. Muchos dirigentes no se hacen cargo de lo que pasó, siguen señalando con el dedo y no se van”.
La frase refleja no solo una posición ideológica, sino un pedido de renovación generacional real en el movimiento. Frontera se muestra como parte de una nueva camada que construye desde la gestión y la cercanía con la ciudadanía, en contraposición con los viejos liderazgos deslegitimados.
Una mirada federal y reformista
En sintonía con su rol en la Red Federal de Intendentes, Frontera también trazó una crítica profunda al modelo fiscal argentino. Propuso repensar el esquema de coparticipación y avanzar hacia una reforma impositiva verdaderamente federal, que obligue a las grandes corporaciones a tributar donde generan actividad económica.
“Las provincias producen y sostienen los servicios, pero la riqueza se concentra en la Ciudad de Buenos Aires. Necesitamos un nuevo régimen fiscal que equilibre esa injusticia estructural”, reclamó.
Cierre de grietas, no de servicios
Frontera evitó caer en el juego de la grieta, y llamó a “tomar lo mejor de cada espacio y gobernar”. Se mostró abierto al diálogo, comprometido con la unidad provincial junto al gobernador Claudio Poggi, y destacó que “la verdadera inflación es la que golpea todos los días cuando aumentan un 600% la energía y los combustibles”.
Cerró con una definición que lo pinta de cuerpo entero:
“Nosotros no pedimos que la gente nos entienda. Nosotros somos los que tenemos que entender a la gente”.
