Saltar al contenido
En silencio, pero con pasos firmes y cada vez más visibles, Mónica Becerra comenzó a desplegar una estrategia territorial que no pasa desapercibida en la política sanluiseña, al menos para los que observamos con lupa fina.
Durante las últimas semanas, bajo el respaldo político de Lule Menem y Karina Milei, se la observó armando cuadros, manteniendo reuniones y consolidando presencia en distintos puntos de la provincia.
No se trata de recorridas protocolares ni de apariciones aisladas: el movimiento responde a una lógica clara de construcción política con horizonte de poder.
Un armado que trasciende espacios propios
Uno de los datos más llamativos de esta etapa es que Becerra no se limita a su espacio natural. En los últimos días también se la vio dialogando con dirigentes y referentes vinculados al partido Avanzar, fuerza que integra el esquema político del gobernador Claudio Poggi.
Este cruce de conversaciones no es casual: revela una estrategia de ampliación, absorción de cuadros y construcción transversal, típica de quienes piensan en disputar ejecutivos provinciales y no solo espacios legislativos. La versión es que tiene el apoyo nacional, confían en ella y no pasaría lo mismo con el Gobernador.
El objetivo de fondo: la Gobernación 2027
En círculos políticos cada vez se habla con mayor claridad:
el horizonte de Becerra sería ser candidata a gobernadora en 2027, con un esquema de respaldo directo del gobierno nacional.
La apuesta es ambiciosa y responde a una lógica que ya se observa en varias provincias: construir liderazgos propios alineados a Casa Rosada, con anclaje territorial y estructura política real.
Un movimiento que reacomoda a propios y ajenos
Esta maniobra no impacta de la misma manera en todos los espacios.
Por un lado, deja visiblemente descolocado a Bartolomé Abdala, cuyo posicionamiento provincial comienza a diluirse frente a una figura que avanza con aval político nacional y despliegue territorial concreto.
Distinto es el caso de Rodolfo Negri, quien —según versiones que circulan con fuerza— no estaría lejos de proyectarse hacia una candidatura de alcance nacional dentro de un nuevo frente político que algunos anticipan como más amplio incluso que Ahora San Luis.
Un esquema que, paradójicamente, no debilitaría al oficialismo provincial, sino que podría terminar consolidando aún más la reelección de Poggi, al reorganizar oposiciones y redefinir liderazgos. La visión pluralista y colectiva se hace provincial y es la forma que lo proyecta a Poggi.
Becerra, la jugadora que empieza a ocupar el centro del tablero
Lo que hasta hace meses parecía una construcción incipiente hoy toma forma de proyecto de poder:
✔ armado territorial
✔ respaldo político nacional
✔ diálogo transversal
✔ horizonte ejecutivo claro
Mónica Becerra dejó de ser una dirigente en proyección para convertirse en una actora central del reordenamiento político rumbo a 2027.
Un escenario en plena mutación
La política sanluiseña entra en una nueva etapa, donde:
-
los liderazgos tradicionales comienzan a reacomodarse
-
emergen construcciones con anclaje nacional
-
y el juego ya no se piensa solo en clave local
Becerra parece haber entendido antes que muchos que el 2027 se empieza a disputar ahora, en territorio, con estructura y con poder real.