Villa Mercedes hizo historia: los nombres detrás del sueño que se convirtió en la Universidad Nacional de Villa Mercedes

Villa Mercedes hizo historia: los nombres detrás del sueño que se convirtió en la Universidad Nacional de Villa Mercedes

Por Gustavo Thompson.

De las marchas y comisiones vecinales al aula universitaria: una epopeya mercedina de medio siglo

La Universidad Nacional de Villa Mercedes (UNViMe) no nació de un decreto ni de una decisión política aislada. Su creación es la culminación de un anhelo colectivo que atravesó generaciones de mercedinos que soñaron con ver a su ciudad convertida en un faro académico del centro del país. Detrás de esa conquista hubo nombres, esfuerzos y convicciones que merecen quedar grabados en la memoria institucional de San Luis.

Los primeros pasos: cuando el sueño se gestaba en los barrios

Ya en los años 70 y 80, en Villa Mercedes comenzó a formarse la Comisión Pro Facultad, un grupo de vecinos, educadores y dirigentes sociales que impulsaban la radicación de estudios universitarios en la ciudad.
De aquellos primeros tiempos, emergen figuras que la comunidad aún recuerda con gratitud:
Héctor Pablo Ossola, José María Vecino, Aldo Aiello, Quiroga, Careaga y Sánchez Conti fueron parte de aquel equipo pionero que, desde la acción comunitaria y la gestión ante autoridades nacionales, mantuvo vivo el reclamo durante décadas.

Eran tiempos difíciles, de economía inestable y centralismo educativo. Sin embargo, los mercedinos insistían: “Villa Mercedes necesita su universidad”. Ese eco se repitió en actos, petitorios, marchas y cartas que viajaban a Buenos Aires buscando ser escuchadas.

Los años 90 y 2000: del sueño al expediente

Hacia 1998, se elaboró el primer proyecto de factibilidad, elaborado por referentes académicos y técnicos locales, que más tarde sería presentado ante el Congreso de la Nación. Este documento —hoy conservado en los archivos del Ministerio de Educación— sentó las bases jurídicas y pedagógicas para la creación de una universidad con perfil productivo e industrial, acorde con la identidad mercedina.

A comienzos de los años 2000, se sumaron nuevas voces a esa cruzada. Se conformaron agrupaciones sociales y ONG que, junto a dirigentes políticos y docentes, reforzaron la gestión.
En esos años se destacan nombres como Miguel Ángel Peirone, Silvia Ávila, Mario Guidi, Jorge Escudero Guillaumet y Cecilia Urtubey, quienes integraron la Comisión Pro Puesta en Marcha de la UNViMe, reconocida oficialmente por el Concejo Deliberante de la ciudad.

La política provincial y nacional toma la posta

El esfuerzo ciudadano encontró finalmente eco político en el Congreso. La senadora puntana Liliana Negre de Alonso defendió el proyecto con vehemencia, recordando “el trabajo de casi veinte años del pueblo mercedino”.
A su vez, el entonces senador y exgobernador Adolfo Rodríguez Saá acompañó el debate que culminaría con la sanción de la Ley 26.542, el 11 de noviembre de 2009, que dio vida jurídica a la Universidad Nacional de Villa Mercedes.

El sueño, por fin, dejaba de ser una consigna.

La etapa institucional: de la firma presidencial al primer rectorado

El Decreto 1106/2011 del Poder Ejecutivo Nacional, firmado el 26 de julio de 2011, designó a la Dra. Gladys María Ciuffo como la primera Rectora Organizadora de la UNViMe, marcando el inicio formal de su construcción institucional.
Le siguieron en la tarea los rectores organizadores Dr. Juan Carlos Geneiro, Mg. Jorge Raúl Olguín y Dr. Roberto Schwartz, quienes consolidaron los cimientos académicos y administrativos de la joven universidad.

Finalmente, el Dr. David Luciano Rivarola, tras haber sido parte del proceso fundacional, fue electo rector en 2019, en las primeras elecciones democráticas que consagraron la plena autonomía de la institución.

Un orgullo mercedino que se proyecta al país

Hoy la UNViMe es una realidad con miles de estudiantes, decenas de carreras, y un compromiso profundo con la investigación, la producción y la formación de profesionales al servicio del desarrollo regional.

Pero su existencia no puede entenderse sin la constancia de aquellos hombres y mujeres —de ayer y de hoy— que creyeron en el poder transformador de la educación.
De Ossola a Rivarola, de Vecino a Ávila, de los barrios a las aulas, de la resistencia vecinal a la institucionalización académica: cada etapa fue una victoria colectiva.

La UNViMe, una conquista de todos

La historia de la Universidad Nacional de Villa Mercedes es una lección de tenacidad comunitaria. No fue un regalo del Estado, sino el fruto de la perseverancia de un pueblo que entendió que sin educación no hay futuro.

Hoy, cuando miles de jóvenes ingresan cada año a sus aulas, Villa Mercedes honra a sus visionarios y recuerda que la universidad nació del corazón de su gente, por eso, su actual Rector Marcelo Sosa no puede distinguir a personas que nada tuvieron que ver con esta gesta, fundamentalmente, sin antes reconocer a todos los nombres y apellidos detallados en esta editorial.

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