Saltar al contenido
Gustavo Thompson.
Villa Mercedes vivió el pasado 28 de diciembre una noche que ya quedó inscripta en su memoria colectiva. Con la realización del primer Cuecazo, la ciudad se transformó en un gran escenario popular para conmemorar el Día Provincial de la Cueca Cuyana, en una celebración multitudinaria que unió tradición, identidad y emoción.
La intersección de avenida Mitre y Aviador Origone fue el epicentro de una postal inolvidable: miles de vecinos y visitantes coparon las calles, pañuelo en mano, para zapatear y zarandear al ritmo de la danza más representativa de la región. El espacio urbano dejó de ser tránsito para convertirse en territorio cultural vivo, abierto y profundamente participativo.
Ballets y academias locales desplegaron giros, coreografías y pasión, reafirmando que la cueca no es una reliquia del pasado, sino una expresión viva del presente puntano. El Cuecazo no solo convocó a los amantes del folklore, sino que también dinamizó el turismo estival y posicionó a Villa Mercedes como epicentro indiscutido del folklore cuyano.
Una ley que empieza a latir en la calle
El Cuecazo nace directamente del proyecto de ley provincial —actualmente con media sanción— que declara a la emblemática cueca “Calle Angosta” como Patrimonio Cultural Inmaterial de San Luis y establece el 28 de diciembre como Día Provincial de la Cueca Cuyana.
La iniciativa fue impulsada por los diputados Nicolás González Ferro y Christian Ariel Gurruchaga, ya aprobada por la Cámara de Diputados y girada al Senado. El proyecto rinde homenaje al compositor José Adimanto Zavala, quien en 1963 transformó una humilde calle ferroviaria en un himno eterno del cancionero popular.
“Esta ley no solo protege Calle Angosta, sino que abraza todas las cuecas de nuestra provincia, uniendo a los amantes de esta danza en un orgullo compartido”, destacaron sus autores.
González Ferro y Gurruchaga celebraron el Cuecazo junto al intendente Maximiliano Frontera y miles de personas, definiendo la jornada como “el primer fruto vivo de esa norma, un abrazo colectivo a nuestras raíces que late en cada zapateo”.
Patrimonio, identidad y futuro
Con esta celebración, San Luis reafirma su compromiso con la salvaguardia del patrimonio cultural inmaterial, en sintonía con los principios de la UNESCO, que promueven la protección y transmisión de las expresiones culturales que dan sentido a las comunidades.
El Cuecazo promete consolidarse como tradición anual, invitando a propios y extraños a volver a cantar, una y otra vez:
“Calle angosta, calle angosta… la de una vereda sola”.
Desde Mas Noticias nos sumamos al festejo y celebramos este primer gran paso:
¡Que viva la cueca cuyana, que nunca se apague este latido villamercedino y puntano… y que viva Cuyo!