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Por Gustavo Thompson.
Mientras intenta reinstalar un esquema político de otra época, crece la sensación de que el regreso de los Rodríguez Saá no representa futuro sino una reedición de viejas prácticas que San Luis ya conoce demasiado bien.
Propios y extraños observan con desconcierto las últimas reacciones de Adolfo Rodríguez Saá.
Más allá de las expresiones públicas, lo que verdaderamente comienza a instalarse en el debate político provincial es una pregunta de fondo: ¿puede un dirigente formado política y culturalmente en los años 70 interpretar la lógica social, tecnológica y política del 2026?
La respuesta, para muchos, parece evidente.
Porque no se trata únicamente de edad biológica.
– Se trata de una manera de ejercer el poder.
Una lógica:
-
verticalista
-
autoritaria
-
estructurada desde la obediencia
que hoy choca de frente con una sociedad completamente distinta.
EL CHOQUE ENTRE DOS ÉPOCAS
San Luis ya no es la provincia de hace cuarenta años.
La sociedad cambió.
La comunicación cambió.
La política cambió.
Y sin embargo, desde ciertos sectores intentan reinstalarse formas que remiten a un tiempo donde:
-
se disciplinaba
-
se ordenaba desde arriba
-
y se gobernaba desde el temor político
EL REGRESO DE LOS HERMANOS
En este contexto aparece la nueva escena: la posibilidad de una reaparición conjunta de Adolfo y Alberto Rodríguez Saá.
La excusa pública: el encuentro del 25 de Mayo en Toro Negro.
Según se instala mediáticamente, Alberto asistiría invitado por Amado Neme.
Pero en política nada es ingenuo.
Y la pregunta empieza a circular sola: ¿realmente alguien cree que Amado Neme “lleva de la oreja” a Alberto Rodríguez Saá para hablar con su hermano?
Conociendo la historia política de San Luis, la escena suena mucho más a estrategia que a casualidad.
LEALES, TRAIDORES Y REHENES
Detrás de todo esto quedan cientos de dirigentes.
Algunos:
-
leales
-
coherentes
-
sostenidos hasta el final
Otros:
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oportunistas
-
reciclados
-
acomodaticios
Y en el medio: los rehenes.
Dirigentes, militantes y familias enteras atrapadas en una lógica política que vuelve a aparecer aun cuando el tiempo histórico parece haberla dejado atrás.
LOS LEALES QUE QUEDAN EN LA CALLE
Aquí aparece uno de los puntos más sensibles.
Porque mientras algunos negocian posiciones de poder, muchos dirigentes históricos terminan:
-
abandonados
-
desplazados
-
descartados
– después de haber sostenido durante años una estructura política completa.
La Línea plantea una diferencia clara: mil veces rescatar a los leales que a los traidores.
Porque los traidores cambian de espacio según la conveniencia.
Pero los leales sostienen convicciones incluso en los momentos más difíciles.
UN MODELO QUE NO ACEPTA SU FINAL
El problema de fondo no es solamente político.
– Es psicológico y cultural.
Hay sectores que todavía no logran aceptar que:
-
el tiempo cambió
-
la sociedad cambió
-
y el ejercicio del poder ya no puede construirse desde el miedo ni desde estructuras cerradas.
EL RIESGO PARA SAN LUIS
La preocupación de muchos sectores no pasa solamente por una candidatura.
– Pasa por el clima político que podría reinstalarse.
Porque cuando vuelven:
-
las operaciones
-
las internas salvajes
-
las lógicas mafiosas
-
el disciplinamiento
lo que se rompe no es solo la política.
– Se rompe la paz social.
San Luis enfrenta un momento de definición histórica.
Y en esa discusión, la sociedad deberá decidir si quiere:
-
volver al pasado
o
-
consolidar una nueva etapa.
Los cerebros del 2026 no son los de los años 80.
Y mientras algunos todavía creen que pueden volver a manejar la provincia desde una lógica analógica y agotada,
la realidad avanza.
Porque hay liderazgos que entienden el tiempo que viene…
y otros que simplemente
– no aceptan que su tiempo ya pasó y aquí la oportunidad la tiene el Gobernador Poggi ¿cambia en serio o sigue arrodillado y humillado bajo el dominio de dos viejos octogenarios que apenas pueden mantenerse de pie y provocan con desaparece otra generación de las tantas que ya desaparecieron.