CECILIA LUCERO: ENTRE LA LEALTAD, LA GESTIÓN Y LA VERDAD SIN MAQUILLAJE

CECILIA LUCERO: ENTRE LA LEALTAD, LA GESTIÓN Y LA VERDAD SIN MAQUILLAJE

Por Gustavo Thompson.

En tiempos donde la política muchas veces se esconde detrás de eslóganes vacíos y gestos medidos, la concejal Cecilia Lucero se permitió algo tan poco habitual como valiente: un sinceramiento profundo, humano y político, en diálogo con Alberto Trombetta por San Luis Streaming. Habló de su historia, de su familia, de sus cicatrices, pero también de su convicción absoluta en el proyecto que lidera Claudio Poggi y de su respeto genuino por Maximiliano Frontera, con quien construye todos los días desde el municipio de Villa Mercedes, aunque vengan de caminos diferentes.

Lucero es una mujer que no necesita impostar. Lo que dice, lo ha vivido. Recordó el respeto que siempre tuvo con Maxi Frontera, aún cuando venían de espacios diferentes. “El respeto hacia las personas nunca se perdió. Siempre estuvo”, afirmó, valorando la relación institucional y humana que existe entre el intendente de Villa Mercedes y el gobernador Poggi, una alianza inédita en décadas recientes de política provincial.

Fue más allá: reconoció los obstáculos que Frontera tuvo que atravesar durante la gestión anterior, las presiones internas, los embates silenciosos. “A Maxi se la hicieron muy difícil. Él ha sido cauto y prudente, nunca lo contó. Pero lo sé. Lo vivió en carne propia”, sostuvo con emoción y admiración.

Y no escatimó elogios para su presente político: “Es admirable el equipo que Maxi ha formado. Y nosotros, que venimos de otro espacio, fuimos recibidos con respeto. Eso nos permitió trabajar por lo más importante: la gente”.

Cecilia no sólo defendió el vínculo entre provincia y municipio, sino que se metió de lleno en lo que significa gobernar con diálogo, sin grietas, sin revanchas. Señaló la importancia de políticas como el boleto gratuito para estudiantes que viajan a Villa Reynolds, las obras de infraestructura que se están ejecutando, y el Plan Estratégico 2040, presentado por Frontera como una decisión política de transformación profunda de la ciudad.

Desde su lugar en el Concejo Deliberante, Lucero también reafirmó su rol como sostén de la gobernabilidad de Frontera, incluso cuando concejales propios le daban la espalda. “Cuando Maxi necesitó nuestro voto para enfrentar la emergencia del 26 de enero, estuvimos. Porque no se trata de palos en la rueda, se trata de estar donde hay que estar”.

La entrevista se llenó de pasajes íntimos: su rol de madre de dos hijas bioquímicas, sus vivencias en La Ribera, los ataques personales que ha recibido por años sin bajar los brazos. Su lealtad a Poggi viene de décadas: “Yo vengo del 93 al lado del gobernador, y si me pide que lo acompañe desde el cuarto lugar, lo hago. Porque sé que esto es un equipo, no una competencia de egos”.

Y lo dijo sin vueltas: “No tengo los votos. Los tiene Maxi, los tiene Poggi. Y por eso hay que acompañar esta lista, la 802, con decisión y con orgullo”.

Cecilia Lucero, sin maquillaje, dejó en claro que la política puede ser otra cosa: compromiso, empatía, respeto. Y que el poder no es gritar más fuerte, sino estar al lado del vecino, escuchar, resolver, y construir desde el dolor, pero también desde la esperanza.

Fuente: https://www.youtube.com/watch?v=b6lv1Z1XRyc

Entrada anterior Dos liderazgos, trece silencios y un pacto en observación: el experimento político de Ahora San Luis
Entrada siguiente En San Luis se puede soñar un futuro mejor sin los Rodríguez Saá