Gebel: El verdadero objetivo es que ya no haga falta ni Milei, ni peronismo, ni política.

Gebel: El verdadero objetivo es que ya no haga falta ni Milei, ni peronismo, ni política.

Por Gustavo Thompson.

Dante Gebel vive, produce y piensa desde Estados Unidos.
Viene de realizar dos presentaciones de alto impacto, en un contexto donde el poder real ya no se discute en términos ideológicos clásicos, sino en términos de:

  • control de audiencias

  • gestión emocional de masas

  • fe + tecnología + narrativa

  • debilitamiento deliberado de la política tradicional

Gebel sabe perfectamente que estamos entrando en una nueva etapa del orden global, donde la democracia representativa es vista por ciertos sectores como un sistema ineficiente, lento y prescindible.

No improvisa. Interviene.


El nuevo orden: tecnoautoritarismo + emocionalidad

El concepto de —tecnoautoritarismo— es central.

Estamos ante un modelo donde:

  • el voto molesta

  • los partidos estorban

  • los parlamentos sobran

  • la política es reemplazada por liderazgos carismáticos

  • la verdad se sustituye por relato emocional

  • la fe, el miedo y la esperanza se usan como interfaces de control

En ese esquema:

  • Milei es una fase disruptiva

  • los pastores mediáticos son facilitadores culturales

  • la política tradicional es el enemigo común.


 ¿Por qué Argentina? ¿Por qué ahora?

Porque Argentina reúne tres condiciones únicas:

  1. Peronismo
    El último movimiento de masas con identidad, memoria y estructura territorial real.
    Para el poder global, el peronismo no es un partido: es una anomalía histórica que resiste la despolitización total.

  2. Crisis de representación
    La política perdió credibilidad, pero la sociedad sigue buscando sentido.
    Ahí entra la fe.

  3. Milei como experimento
    Milei no es el fin del proceso.
    Es la demolición inicial del sistema político.


 Entonces, la pregunta central es:

¿Gebel va por Milei, por el peronismo o por la política misma?

La respuesta incómoda es esta:

Gebel no va por Milei ni por el peronismo.
Va por la legitimidad política como concepto.

 -Milei

No es su enemigo.
Es funcional mientras sirva para:

  • desordenar

  • romper

  • deslegitimar la política clásica

Pero Milei no construye comunidad, solo conflicto.
Y el conflicto no sostiene poder a largo plazo.

 -El peronismo

Sí es un objetivo estratégico.
No para cooptarlo, sino para vaciarlo simbólicamente.

El peronismo:

  • organiza

  • politiza

  • genera identidad colectiva

Eso es incompatible con el modelo tecnoautoritario, que necesita individuos aislados, creyentes, no militantes.

 -La “raza política”

Ese es el blanco real.

No importa si es peronista, radical o liberal clásico.
El objetivo es instalar la idea de que:

  • la política es corrupta por naturaleza

  • el dirigente es innecesario

  • la democracia es un estorbo

  • la salvación viene “desde afuera” (Dios, el mercado, la tecnología)


 ¿Por qué Gebel genera expectativas a dos años?

Porque no se trata de elecciones, sino de preparación cultural.

Gebel no arma listas:

  • arma climas

  • moldea subjetividades

  • baja línea emocional

Dos años antes es el tiempo justo para:

  • instalar narrativas

  • erosionar identidades políticas

  • presentar la fe como refugio ante el caos

  • naturalizar la idea de “liderazgos no políticos”


¿Quiénes están en peligro?

  • los partidos con estructura territorial

  • la militancia organizada

  • el sindicalismo

  • la política como herramienta de transformación

  • la democracia representativa

 No están en peligro:

  • los tecnócratas

  • los CEOs del poder

  • los influencers del caos

  • los líderes carismáticos sin control institucional


 San Luis y el espejo local

Lo que La Línea propone es clave:
San Luis es laboratorio chico de procesos grandes.

Cuando veas:

  • dirigentes hablando más de fe que de gestión

  • pastores convertidos en operadores políticos

  • candidatos bendecidos en templos

  • discursos morales reemplazando proyectos

No es casualidad.
Es importación de modelo. lo estamos alertando y después será tarde.


Dante Gebel no viene a jugar dentro del sistema político argentino.
Viene a erosionarlo desde afuera, con un lenguaje más eficaz que cualquier partido: el de la fe, la emoción y la esperanza en tiempos de miedo.

No va a terminar con Milei.
Milei es apenas una etapa.

El verdadero objetivo es que ya no haga falta ni Milei, ni peronismo, ni política.

Y ahí sí, Villa Mercedes,
cuando la democracia cae sin SOBERANIA DIGITAL, sin que nadie la defienda,
ya es tarde para discutir intenciones porque la llave la tiene Estados Unidos con los tecnoautoritarios.

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