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Por Gustavo Thompson.
Una durísima publicación nacional puso a Ivanna Arrascaeta y Rodolfo Negri en el centro de acusaciones vinculadas al PAMI San Luis.
Pero detrás del escándalo aparece otra historia: la guerra libertaria puntana por 2027.
Bartolomé Abdala endurece su discurso mientras Negri intenta construir acuerdos, eso molesta y mucho.
Y un nombre vuelve silenciosamente al tablero: Gisela Galíndez, actual jefa de ANSES, integrante de la lista senatorial de Abdala en 2023.
La interna libertaria de San Luis ya dejó de ser una interna.
Es una guerra.
Y ahora la pelea llegó a Buenos Aires.
La publicación de La Política Online colocando bajo fuertes acusaciones a la senadora nacional Ivanna Arrascaeta y a su esposo, Rodolfo Negri, alrededor del funcionamiento del PAMI San Luis, produjo un terremoto que excede ampliamente la discusión administrativa del organismo.
Negri ya viene de una vieja batalla con PAMI ante la gestión Alberto Rodriguez Saá, ahora que parecía aplacarse parece que no, a Negri se lo trata como opositor.
¿Será el momento de que Negri comience a ver el futuro desde otro lugar?.
Las acusaciones publicadas deberán ser investigadas y probadas.
Arrascaeta y Negri tienen derecho a responderlas y no existe una condena que permita presentarlos como responsables de los hechos denunciados.
Pero políticamente hay una pregunta mucho más grande:
¿QUIÉN SE BENEFICIA CON LA CAÍDA DE ARRASCAETA?
Porque Arrascaeta no es una dirigente cualquiera.
Es senadora nacional por San Luis hasta el 2029.
Y pertenece al mismo espacio que Bartolomé Abdala aunque parezca que no.
Sin embargo, hace tiempo que dentro del libertarismo puntano conviven proyectos políticos diferentes.
Por un lado aparece Rodolfo Negri, construyendo una estrategia basada en el diálogo, los acuerdos y una relación política menos confrontativa con otros sectores provinciales.
Del otro aparece Bartolomé Abdala, cada vez más decidido a marcar territorio propio y proyectarse hacia la Gobernación de San Luis en 2027.
No es una interpretación caprichosa.
Esta misma semana Abdala salió públicamente a negar cualquier acuerdo electoral entre La Libertad Avanza y el Gobierno provincial.
Fue terminante:
“Hoy no existe ningún acuerdo electoral”. SOY EL CANDIDATO NATURAL DEL SECTOR.
Además cuestionó duramente al Gobierno de Claudio Poggi y sostuvo que las decisiones electorales de 2027 deberán pasar por la conducción libertaria.
El mensaje fue nacional.
Pero el destinatario estaba en San Luis.
NEGRI CONSTRUYE. ABDALA DINAMITA
Ahí está la verdadera diferencia estratégica.
Negri parece entender que para gobernar San Luis alguna vez habrá que sumar.
Hablar.
Negociar.
Construir mayorías.
Abdala parece elegir exactamente el camino contrario:
polarizar al costo que sea.
Cada vez que aparece una posibilidad de acercamiento, el presidente provisional del Senado levanta una pared.
Cada vez que alguien intenta construir un puente, Abdala parece dispuesto a dinamitarlo.
Y esto genera una situación extraordinaria dentro de La Libertad Avanza.
El supuesto “rebelde” termina siendo Negri por intentar dialogar y sumar.
Mientras que quien rompe cualquier posibilidad de acuerdo aparece como custodio de la pureza libertaria.
Y ENTONCES APARECE ARRASCAETA
La senadora queda justo en el medio.
Porque Arrascaeta no solamente tiene una banca.
Tiene algo mucho más importante:
un voto nacional y una posición institucional que Abdala no controla.
Por eso la ofensiva mediática contra ella merece ser observada con lupa.
No porque podamos afirmar que Abdala esté detrás.
No existe hasta ahora evidencia pública que permita atribuirle semejante operación.
Pero cualquier periodista político tiene obligación de preguntarse quién gana y quién pierde cuando una senadora del propio espacio queda nacionalmente debilitada.
Y ahí aparece una coincidencia demasiado interesante para ignorarla.
GISELA GALÍNDEZ
El nombre no es nuevo.
Gisela Anabella Galíndez es actualmente una de las principales autoridades de ANSES en San Luis.
Pero antes de ANSES hubo política.
Y antes de la política administrativa hubo una boleta electoral entre otras variables que roza lo privado y personal.
En 2023 la lista senatorial libertaria llevaba:
Bartolomé Abdala.
Ivanna Arrascaeta.
Y entre los suplentes estaba Gisela Galíndez.
Galíndez perteneció directamente al armado electoral encabezado por Abdala.
Meses después del triunfo de Javier Milei desembarcó como jefa de la UDAI ANSES San Luis.
La prensa puntana de aquel momento fue incluso más explícita.
Un medio tituló directamente:
“ABDALA SE QUEDA CON ANSES: GISELA ANABELLA GALÍNDEZ ES LA NUEVA JEFA DE LA UDAI SAN LUIS”.
Eso no demuestra que Abdala pueda colocarla mañana en el Senado.
Pero demuestra algo políticamente mucho más importante:
Galíndez no es una desconocida para Abdala.
Forma parte de su historia política reciente.
¿QUIEREN SACAR A ARRASCAETA?
Acá hay que separar periodismo de fantasía.
Hoy no tenemos elementos para afirmar que exista un procedimiento de desafuero contra Ivanna Arrascaeta destinado a reemplazarla por Galíndez.
Mucho menos que Abdala lo esté organizando.
Además, una eventual sustitución de una banca senatorial está sometida a reglas legales y electorales y no depende simplemente de la voluntad de un dirigente.
Pero la política no empieza cuando llega el expediente.
Empieza mucho antes.
Empieza debilitando.
Instalando.
Operando.
Midiendo.
Y construyendo escenarios.
Por eso la pregunta periodística resulta absolutamente legítima:
¿HAY UN OPERATIVO PARA SACAR POLÍTICAMENTE DEL MEDIO A ARRASCAETA Y NEGRI?
Y después viene la segunda:
¿QUIÉN QUEDA MÁS FUERTE SI ESO OCURRE?
Bartolomé Abdala.
LA GOBERNACIÓN ESTÁ DETRÁS DE TODO
No perdamos tiempo buscando explicaciones demasiado sofisticadas.
2027.
Esa es la palabra.
Abdala quiere jugar.
Y quiere jugar fuerte.
Su reciente pronunciamiento contra cualquier entendimiento con el Gobierno provincial muestra que pretende preservar para sí mismo un territorio electoral libertario sin contaminación de acuerdos externos.
Necesita una Libertad Avanza propia.
Ordenada.
Vertical.
Y fundamentalmente sin dirigentes provinciales negociando por afuera de su estrategia.
Ahí Negri representa un problema.
Porque Negri habla.
Negocia.
Construye relaciones.
Y si Negri logra demostrar que mediante acuerdos puede obtener para La Libertad Avanza más poder real que mediante la confrontación permanente, automáticamente pone en discusión el método Abdala.
Por eso esta pelea no es solamente personal.
Es estratégica.
Negri pretende ampliar La Libertad Avanza.
Abdala pretende conducirla.
Y muchas veces esas dos cosas no coinciden.
PAMI ES EL CAMPO DE BATALLA
El escándalo que ahora golpea nacionalmente al PAMI San Luis puede convertirse entonces en mucho más que una investigación administrativa.
Puede convertirse en el escenario donde termine resolviéndose una parte de la conducción libertaria provincial.
Las denuncias sobre contrataciones, supuesta sobrefacturación y amenazas deben investigarse hasta el final.
Si existen responsabilidades, que respondan los responsables.
Si las acusaciones son falsas, que también quede demostrado.
Pero San Luis debería mirar además la dimensión política de la explosión.
Porque cuando una interna provincial consigue semejante repercusión nacional, deja de ser una pelea entre dirigentes.
Se transforma en una operación de poder.
EL EXTRAÑO DESTINO DE GALÍNDEZ
Y mientras todos miran a Arrascaeta, aparece silenciosamente Galíndez.
Una dirigente que compartió la construcción electoral de Abdala.
Que terminó administrando uno de los organismos nacionales más importantes de la provincia.
Y cuyo nombre inevitablemente reaparece cada vez que se analiza la estructura política original del abdalisme.
¿Casualidad?
Puede ser.
¿Plan?
Hay que demostrarlo.
¿Dato político?
Absolutamente.
Porque el periodismo no debería afirmar aquello que todavía no puede probar.
Pero tampoco tiene obligación de hacerse el distraído frente a las coincidencias.
LA GUERRA RECIÉN EMPIEZA
La Libertad Avanza llegó a San Luis prometiendo terminar con las viejas prácticas políticas.
Pero se acerca 2027 y aparecen nuevamente las mismas enfermedades:
internas,
operaciones,
cargos,
organismos nacionales,
candidaturas,
lealtades
y guerras por conducción.
Abdala quiere ser gobernador.
Negri quiere construir acuerdos.
Arrascaeta queda golpeada por un escándalo nacional.
Y Galíndez observa desde ANSES.
Demasiadas piezas moviéndose simultáneamente para creer que solamente estamos hablando del PAMI.
Por eso la verdadera pregunta no es quién administra hoy una oficina nacional.
La verdadera pregunta es:
¿QUIÉN QUIERE QUEDARSE CON LA LIBERTAD AVANZA DE SAN LUIS?
Porque mientras Negri intenta construir puentes, Abdala acaba de avisar públicamente que no quiere acuerdos.
Y mientras uno suma interlocutores, el otro parece decidido a eliminar competidores.
La batalla por 2027 comenzó.
Mucho antes de lo previsto.
Y esta vez los libertarios puntanos no están peleando contra la casta.
ESTÁN PELEANDO ENTRE ELLOS y el Loro Cometto se esta cagando de risa.