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Por Gustavo Thompson.
Negri no es Abdala, Negri dialoga y busca consensos, Abdala enfrenta y destruye.
La senadora nacional Ivanna Arrascaeta habló con La Línea y desmintió de manera directa el título publicado por La Política Online: asegura que jamás habló con Lule Menem sobre el conflicto del PAMI ni amenazó con romper el bloque.
Rodolfo Negri prepara una conferencia de prensa para los próximos días.
Mientras tanto, detrás de las cifras millonarias aparece otra historia que promete cambiar el caso: una vieja deuda de prestaciones que, según la versión recogida por este medio (link de notas anteriores), se arrastra desde las administraciones de Alberto Fernández y Alberto Rodríguez Saá.
¿Denuncia o utilización política de una vieja disputa para sacar a Negri del tablero de 2027?
Ahora tenemos una fuente directa.
Y es la protagonista.
La senadora nacional Ivanna Arrascaeta desmintió ante La Línea haber mantenido con Lule Menem la conversación que le atribuyó La Política Online.
La publicación nacional había titulado que la senadora libertaria había amenazado a Lule Menem con romper el bloque si avanzaban contra los supuestos “negociados” de su marido, Rodolfo Negri.
Arrascaeta fue categórica ante nuestra consulta:
esa conversación con Lule Menem no existió, es más, todos me conocen y saben que no sería capaz de hacer algo así, sentenció la Senadora.
Según manifestó a este medio, jamás habló con Menem sobre ese asunto y, por lo tanto, tampoco formuló la amenaza política que le atribuye la publicación.
Si esa versión de la senadora es correcta, estamos frente a un problema periodístico y político enorme.
Porque ya no estamos discutiendo solamente interpretaciones.
Estamos frente a dos versiones incompatibles sobre un hecho concreto.
O esa conversación existió.
O no existió.
Y una senadora nacional acaba de decirnos personalmente que nunca ocurrió.
AHORA LA PREGUNTA ES: ¿QUIÉN ESTÁ OPERANDO?
Hace apenas unas horas preguntábamos:
¿casual o causal?
La denuncia judicial contra Negri y Arrascaeta fue presentada el 5 de junio de 2026.
Sin embargo, más de dos meses después adquirió explosión mediática nacional.
El documento existe.
La denuncia existe.
Y las acusaciones deberán seguir su curso judicial.
Pero una denuncia no equivale a una condena, y mucho menos convierte automáticamente en verdaderas todas las historias políticas construidas alrededor de ella.
Ahora aparece un dato nuevo.
La propia Arrascaeta niega una de las historias que alcanzó los titulares nacionales.
Entonces la pregunta sobre quién está alimentando esta ofensiva mediática y con qué objetivo adquiere todavía más fuerza.
NEGRI SE PREPARA PARA HABLAR
Según pudo conocer La Línea, Rodolfo Negri prepara una conferencia de prensa para los próximos días en la que pretende responder punto por punto las acusaciones que vienen circulando.
Y todo indica que allí aparecerá documentación.
Porque detrás de las cifras millonarias vinculadas al PAMI existiría una historia anterior que hasta ahora quedó prácticamente enterrada debajo de los titulares.
UNA VIEJA DEUDA.
Según la información proporcionada a este medio, una parte central del conflicto económico estaría vinculada con prestaciones realizadas y presuntamente impagas desde la administración nacional de Alberto Fernández y la gestión provincial de Alberto Rodríguez Saá.
Si esto se acredita documentalmente, cambia sustancialmente la lectura.
Porque una cosa es facturación irregular.
Y otra completamente diferente es el cobro actual de prestaciones realizadas años atrás y que permanecieron impagas.
Las cifras pueden ser millonarias en ambos casos.
Pero jurídicamente y políticamente significan cosas absolutamente distintas.
EL NOMBRE QUE AHORA PUEDE SER CLAVE: DIEGO GONZÁLEZ
Durante aquella etapa, Diego González estuvo al frente del PAMI San Luis.
Y su testimonio puede transformarse en una pieza central para reconstruir qué ocurrió realmente.
La versión que llegó a este medio sostiene que durante aquella administración existieron presiones políticas para perjudicar a Negri, y señala específicamente la influencia que habría ejercido Zulema Rodríguez Saá sobre decisiones del organismo.
Esto todavía requiere documentación y la versión del propio González.
Pero existe un elemento que merece ser investigado inmediatamente: según la información aportada a La Línea, González habría terminado rectificando una decisión anterior después de manifestar que había actuado bajo presiones.
Si existe esa resolución, nota administrativa, expediente o manifestación escrita, hay que mostrarla.
Porque ahí dejamos definitivamente el terreno de las versiones.
Y entramos en los documentos.
LA PREGUNTA DEL MILLÓN: ¿DE QUÉ ÉPOCA ES LA DEUDA?
Ese dato puede desarmar o confirmar buena parte del relato construido durante estos días.
Hay que determinar:
cuándo fueron realizadas las prestaciones, cuánto se facturó originalmente, cuánto quedó impago, por qué no se pagó, qué reclamaciones administrativas presentó Negri, qué intereses o actualizaciones existen y qué parte de los montos publicados actualmente corresponde realmente a prestaciones recientes.
Eso es auditable.
No necesita operaciones.
Necesita expedientes.
Y si Negri posee esa documentación, su conferencia de prensa debería empezar precisamente por ahí.
PORQUE LA DENUNCIA JUDICIAL ¿EXISTE?, ¿SE RATIFICO?
Tampoco hay que cometer el error inverso.
La desmentida de Arrascaeta sobre Lule Menem no elimina la denuncia presentada por Cecilia Morales.
Morales declaró ante una Unidad Fiscal el 5 de junio y formuló acusaciones contra Negri y Arrascaeta.
Habló de supuestas presiones, auditorías, prestadores y afirmó incluso disponer de una grabación que ofreció a Fiscalía.
Eso deberá investigarse.
INSISTIMOS ¿RATIFICO LA DENUNCIA MORALES?
Si Morales tiene razón, deberá demostrarlo.
Si Negri y Arrascaeta pueden demostrar que las acusaciones son falsas o están distorsionadas, también deberán hacerlo.
Mientras, alguien desplumo la gallina y jamas podrán recoger todas las plumas.
La Justicia por un carril.
Pero la operación política por otro.
Porque ningún expediente judicial explica por sí mismo quién decidió nacionalizarlo dos meses después.
2027 EMPIEZA A APARECER DETRÁS DE TODO
Y volvemos inevitablemente al mismo lugar.
Las elecciones de 2027.
Negri tiene una característica que lo diferencia de otros sectores libertarios puntanos: busca acuerdos.
Dialoga.
Construye relaciones políticas por fuera de su propia estructura.
Y eso genera resistencias dentro de una Libertad Avanza de San Luis que lleva años atravesada por internas.
Abdala tiene mentalidad de los octogeraios, su horizonte es la confrontación y la violencia.
Por eso el verdadero objetivo de esta ofensiva podría ser bastante más ambicioso que discutir quién cobra o quién deja de cobrar una prestación del PAMI.
Puede estar en juego sacar a Rodolfo Negri del tablero político de 2027.
No podemos afirmar todavía quién impulsa semejante objetivo. Es obvio pero bueno…
Después de la desmentida directa de Arrascaeta, tampoco podemos ignorar que alguien está proporcionando información a medios nacionales cuya veracidad ahora es cuestionada directamente por una de las protagonistas.
¿QUIÉN ES LA FUENTE?
Ésa empieza a ser la pregunta periodística central.
¿Quién llevó la denuncia a Buenos Aires?
¿Quién agregó la versión sobre Lule Menem?
¿Quién instaló que Arrascaeta amenazaba con romper el bloque?
¿Quién proporcionó las cifras económicas?
¿Quién conoce el origen histórico de esas deudas?
¿Y quién se beneficia políticamente si Negri queda destruido antes de 2027?
La mano negra todavía no tiene nombre.
Pero cada movimiento deja una huella.
PUEDE HABER UN ANTES Y UN DESPUÉS PARA NEGRI
Y quizás ésta sea la consecuencia política más profunda de toda la historia.
Rodolfo Negri tendrá que preguntarse qué lugar ocupa realmente dentro del espacio que ayudó a construir.
Porque una cosa es recibir ataques de la oposición.
Eso forma parte de la política.
Otra muy diferente sería comprobar que los golpes provienen desde el interior del mismo universo político al que pertenece.
Si finalmente demuestra documentalmente que existía una deuda histórica; si Diego González confirma las presiones que se le atribuyen durante la administración anterior; si Arrascaeta sostiene públicamente que jamás habló con Lule Menem; y si aparecen documentos que contradicen la construcción mediática de estos días, entonces el problema dejará de ser exclusivamente de Negri.
El problema será de quien montó la operación.
Y probablemente también de La Libertad Avanza San Luis.
Porque después de semejante episodio habrá una pregunta que Negri inevitablemente deberá hacerse:
¿ESTOY EN EL LUGAR CORRECTO?
FALTAN POCOS DÍAS
Negri prepara su respuesta.
Arrascaeta ya comenzó a hablar.
Y La Línea pudo confirmar directamente de la senadora algo concreto:
“NUNCA HABLÉ CON LULE MENEM SOBRE ESTE TEMA.”
Ahora esperamos los documentos.
Esperamos la conferencia.
Esperamos conocer la verdadera composición de aquella deuda.
Y queremos escuchar a Diego González.
Porque puede suceder algo extraordinario.
Quienes pretendieron convertir una vieja deuda en el misil capaz de sacar a Negri del camino electoral podrían terminar consiguiendo exactamente lo contrario:
darle el escenario para mostrar quién intentó destruirlo.
La denuncia judicial seguirá su camino si realmente la ratificaron y existe hoy.
Pero la operación política acaba de encontrar un problema.
La principal protagonista comenzó a desmentir el libreto.
Y esto recién empieza.