La quinta columna también juega en San Luis: cuando el poder se desgasta desde adentro

La quinta columna también juega en San Luis: cuando el poder se desgasta desde adentro

Por Gustavo Thompson.

En política, los procesos no son aislados.
Se repiten. Se espejan. Se replican.

Lo que hoy ocurre a nivel nacional dentro del peronismo —con tensiones internas que debilitan a sus propios dirigentes— tiene su correlato, cada vez más visible, en la provincia de San Luis.

Porque si a nivel país aparecen voces que, desde adentro, erosionan figuras como Axel Kicillof, en el plano provincial el fenómeno adopta otra forma, pero responde a la misma lógica: la disputa interna que termina favoreciendo al adversario.

San Luis: desgaste interno en el oficialismo

En la provincia, el gobernador Claudio Poggi enfrenta un escenario donde el conflicto no siempre viene desde la oposición tradicional.

– También aparece desde sectores internos
– desde ruidos políticos no alineados
– desde operaciones que, lejos de fortalecer, desgastan

Y en ese mismo tablero, una figura clave como Maximiliano Frontera —con proyección, gestión territorial y volumen político propio— también empieza a ser objeto de tensiones que no provienen exclusivamente de afuera.

 El patrón que se repite

Lo que sucede en San Luis no es un hecho aislado.

Responde a un patrón más amplio:

– dirigentes que, desde adentro del propio espacio
– cuestionan, desgastan o condicionan
– a quienes deberían consolidar

No es debate.
No es construcción. Es fricción estructural.

 Neuropolítica del conflicto: fragmentar para debilitar

Hay una lógica que atraviesa tanto lo nacional como lo provincial: cuando el conflicto se internaliza, el poder se fragmenta

Mientras en otros espacios políticos:

  • el adversario es claro

  • el mensaje se ordena

  • la estrategia se alinea

En estos casos:
–  el conflicto se vuelve interno
–  el mensaje se diluye
–  y la conducción pierde fuerza

 El factor invisible: la quinta columna

No hace falta conspiración para que exista una quinta columna.
Alcanza con:

  • discursos desalineados

  • críticas en momentos inoportunos

  • posicionamientos personales por sobre el proyecto

 El resultado es el mismo: debilitar al propio espacio

Poggi y Frontera en el centro del tablero

En San Luis, tanto Poggi como Frontera representan hoy:

  • gestión

  • estructura

  • proyección política

Pero también:  concentración de poder real

Y donde hay poder, hay disputa.

El problema no es que exista esa disputa.
– El problema es cómo se canaliza.

Porque cuando la discusión se vuelve destructiva:  deja de ser política y pasa a ser funcional al desgaste

 la política no se suicida… pero se puede erosionar

San Luis empieza a mostrar señales de una dinámica peligrosa: la erosión interna como forma de disputa

Y la historia política es clara:

  • los espacios que no ordenan hacia adentro

  • terminan debilitándose hacia afuera

La pregunta, entonces, no es menor:  ¿se está construyendo poder o se lo está desgastando desde adentro?

Lo que pasa en el peronismo nacional empieza a replicarse en San Luis: tensiones internas, desgaste propio y una pregunta incómoda… ¿quién construye y quién erosiona?

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