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Por Gustavo Thompson.
Mientras la discusión pública sigue concentrada en la economía, en la Casa Rosada se juega otra partida.
Una partida que puede cambiar las reglas de la política argentina y, de paso, modificar el escenario electoral de San Luis.
El Gobierno nacional, ahora con Diego Santilli al frente de la Jefatura de Gabinete, avanza en una negociación con los gobernadores para impulsar una reforma electoral.
Sobre la mesa aparecen dos temas centrales: la eliminación o suspensión de las PASO y el regreso de un sistema de listas colectoras o adhesiones.
No es una reforma electoral.
Es una negociación de poder.
La Casa Rosada necesita votos en el Congreso.
Los gobernadores necesitan reglas que les permitan conservar autonomía política en sus provincias.
Ahí aparece el punto de encuentro.
Las colectoras permitirían que distintos espacios provinciales acompañen una misma candidatura presidencial sin perder identidad propia.
En otras palabras, un gobernador podría sostener su frente local mientras acompaña la candidatura presidencial del oficialismo nacional.
No se trata solamente de una modificación técnica.
Se trata de una nueva ingeniería política.
¿Y dónde entra San Luis?
San Luis no está aislada de esta discusión.
Por el contrario.
Claudio Poggi mantiene una relación institucional fluida con el Gobierno nacional.
Sus reuniones con Diego Santilli se inscriben dentro de esa agenda de diálogo entre la Nación y los gobernadores.
Esa relación puede interpretarse como parte de una estrategia de coordinación institucional, aunque no implica por sí sola que exista un acuerdo electoral.
Precisamente por eso empieza a aparecer una pregunta que hasta hace pocas semanas parecía lejana.
¿Tiene sentido desdoblar las elecciones?
Hasta ahora, muchos daban por sentado que San Luis volvería a provincializar la elección.
Era la lógica tradicional.
Separar la discusión provincial de la nacional.
Pero si finalmente prospera un sistema de colectoras, el análisis cambia completamente.
¿Por qué separar la elección si una boleta presidencial fuerte puede potenciar el armado provincial?
¿Por qué renunciar al arrastre nacional si las nuevas reglas permiten conservar identidad local?
No significa que San Luis vaya a unificar automáticamente sus elecciones.
Significa que el escenario ya no parece tan lineal como antes.
Una decisión que puede redefinir el mapa político
El verdadero interrogante ya no pasa solamente por eliminar las PASO.
La incógnita es otra.
¿Qué hará Claudio Poggi si el Congreso aprueba un sistema que le permite mantener su armado provincial y, al mismo tiempo, acompañar la estrategia nacional?
Porque ahí aparece una ventaja política evidente.
No tendría que elegir entre Nación o Provincia.
Podría intentar construir ambas cosas al mismo tiempo.
Claro que esa posibilidad depende de dos condiciones que hoy todavía no están resueltas:
-
que la reforma electoral efectivamente sea aprobada por el Congreso;
-
y que las reglas definitivas contemplen un esquema de colectoras o adhesiones como el que hoy se negocia.
El tablero ya empezó a moverse
Las reuniones entre la Casa Rosada y los gobernadores dejan un mensaje claro.
La política de 2027 comenzó mucho antes de que aparezcan los candidatos.
Las reglas del juego todavía están en discusión.
Y quien logre influir sobre esas reglas llegará con ventaja a la competencia electoral.
San Luis observa ese proceso desde una posición particular: con un gobernador que mantiene canales institucionales abiertos con el Gobierno nacional y una provincia donde la estrategia electoral aún no fue definida públicamente.
Por eso, más que afirmar que San Luis no desdoblará las elecciones, hoy corresponde formular la pregunta que empieza a circular en los ámbitos políticos:
¿Y si la verdadera negociación no es solamente eliminar las PASO, sino construir un esquema que vuelva innecesario el desdoblamiento electoral?
Esa respuesta todavía no existe.
Pero, por primera vez, dejó de parecer una posibilidad remota para convertirse en una hipótesis política que merece ser seguida de cerca.