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Por Gustavo Thomspon.
En la política de San Luis hay discusiones que muchos prefieren evitar. No porque no existan, sino porque incomodan. Y cuando incomodan, aparece el silencio, el aplauso fácil o el cálculo político.
Pero hay momentos en los que las cosas deben decirse con claridad.
Hoy una de esas discusiones gira alrededor de una pregunta que puede parecer simple, pero que en realidad define el futuro político de Villa Mercedes y del propio mapa de poder provincial:
¿Por qué es importante que Maxi Frontera continúe como intendente un período más?
Quienes venimos analizando la política de San Luis sabemos que Maxi Frontera no es un dirigente más dentro del tablero provincial. Su figura ha ido creciendo con el tiempo hasta convertirse en uno de los pocos liderazgos emergentes que logran escapar del viejo esquema de poder que durante décadas dominaron la provincia.
Un esquema marcado por nombres que llevan más de cuarenta años orbitando alrededor del poder provincial.
En ese contexto, Frontera aparece como una figura distinta, con base territorial, gestión propia y una construcción política que no depende exclusivamente de los viejos aparatos partidarios.
Y justamente por eso su presencia comienza a generar incomodidades.
Porque si hay algo que la política puntana ha demostrado históricamente es su enorme capacidad para absorber o neutralizar a los liderazgos emergentes antes de que se transformen en proyectos provinciales, con Villa Mercedes ha sido constante desde Eduardo Gastón Mones Ruiz padre en adelante .
Hoy las señales empiezan a ser cada vez más claras.
El propio gobernador Claudio Poggi ha dado gestos políticos que, lejos de fortalecer a Frontera dentro del esquema provincial, parecen ubicarlo cada vez más lejos de la mesa donde se toman las grandes decisiones.
A eso se suma un dato que ya no es una especulación política sino un movimiento que comienza a observarse dentro del propio frente Ahora San Luis: el armado de varios sectores impulsando candidaturas a intendente de Villa Mercedes para el 2027.
Si ese escenario se confirma, el efecto político sería evidente.
La fragmentación del espacio que hoy lidera Frontera.
Es decir: dividir el poder político que hoy tiene Villa Mercedes.
Porque cuando un mismo frente presenta múltiples candidaturas dentro de una ciudad donde ya existe un liderazgo consolidado, el resultado suele ser uno solo: debilitar al que conduce.
Y allí aparece una preocupación legítima.
Si el objetivo político termina siendo fraccionar el poder construido por Frontera en Villa Mercedes, el efecto no será solamente sobre una persona.
El efecto será sobre la propia ciudad, esto es lo importante, NO SE TRATA DE LA PERSONA, SE TRATA DE VILLA MERCEDES.
Porque Villa Mercedes ha sido históricamente una ciudad con aspiraciones provinciales que muchas veces terminaron chocando contra el centralismo político de la capital, una suerte de cultura bizarra de dobles apellidos inventados imponiendo que la provincia de San Luis es la Capital y termina en Juana Koslay.
La historia política de San Luis está llena de dirigentes mercedinos que fueron creciendo hasta cierto punto… y luego quedaron fuera del juego provincial.
No es un fenómeno nuevo.
Es una constante.
Por eso el debate actual no se trata solamente de una elección municipal.
Se trata de algo mucho más profundo: el lugar que ocupará Villa Mercedes en el futuro político de la provincia.
En ese contexto aparece también otra posibilidad que comienza a circular en el mundo político: la idea de llevar a Maxi Frontera como candidato a vicegobernador.
A simple vista podría parecer un ascenso.
Pero la historia institucional de San Luis muestra otra realidad.
¿Qué vicegobernador de la provincia logró construir un liderazgo propio desde ese lugar?
La respuesta es conocida: prácticamente ninguno.
El cargo de vicegobernador ha sido históricamente un rol institucional subordinado al poder del gobernador de turno.
Por eso la pregunta vuelve a aparecer con fuerza.
¿Le conviene a Villa Mercedes diluir el poder político que hoy tiene?
¿Le conviene resignar un liderazgo territorial consolidado a cambio de un lugar institucional con menor capacidad de decisión real?
Porque hay un dato que no se puede ignorar.
Hoy Maxi Frontera es el conductor político natural del departamento Pedernera desde la intendencia de Villa Mercedes.
Y desde ese lugar ha logrado construir un poder político que no sólo ordena la ciudad, sino que también proyecta influencia dentro del mapa provincial porque genera esperanza, es observado y cae muy bien su forma.
Debilitar ese liderazgo puede tener consecuencias mucho más amplias de lo que algunos imaginan.
Porque cuando Villa Mercedes pierde peso político, la provincia también pierde equilibrio.
Y si el objetivo es realmente construir una nueva etapa política en San Luis, con renovación generacional y nuevos liderazgos, la pregunta debería ser otra.
¿Conviene debilitar al único dirigente que hoy expresa esa renovación?
Mantener a Frontera como intendente no significa frenar el crecimiento político de nadie.
Significa preservar el poder territorial que hoy tiene Villa Mercedes.
Significa también sostener un equilibrio político que, bien administrado, incluso podría fortalecer la gobernabilidad provincial.
Porque una ciudad fuerte no debilita a un gobernador.
Lo fortalece.
Por eso la discusión no pasa por cargos ni por nombres.
Pasa por algo más profundo.
El futuro político de Villa Mercedes y su capacidad de seguir siendo un actor central dentro de la provincia de San Luis.
Y esa es una discusión que merece darse con seriedad.
Sin aplausos automáticos.
Y sin silencios incómodos.
Porque en política, cuando un territorio pierde poder, recuperarlo después suele ser mucho más difícil.
Maxi Frontera tiene una decisión muy IMPORTANTE que tomar y esta rodeado, Claudio Poggi busca claramente y con elegancia debilitar su poder y paradójicamente, internamente, los que hoy dicen LA VIDA POR MAXI, ya están haciendo reuniones privadas armando una nueva estructura, cuando debería ser al contrario, deberían auspiciar el clamor MAXI NO TE VAYAS. ¿no les parece?.
Desde La línea planteada la problemática, humildemente propone una alternativa: Claudito te garantizo la gobernabilidad y la reelección pero yo te pongo el Vice que no voy a ser Yo, me quedo en Villa Mercedes y no me pongas a nadie que intente debilitar mi poder electoral.
Esta es una reflexión de La Línea, no es bajada de línea.
Se la dejamos picando…