VILLA MERCEDES Y EL MOLINO FÉNIX: UNA DECISIÓN PENDIENTE QUE PUEDE CAMBIARLO TODO

VILLA MERCEDES Y EL MOLINO FÉNIX: UNA DECISIÓN PENDIENTE QUE PUEDE CAMBIARLO TODO

Villa Mercedes tiene una identidad cultural que no se discute.

Late en su historia, en su gente y en sus espacios más emblemáticos.
Y dentro de esa identidad, hay dos puntos que, por separado, representan mucho… pero juntos podrían significar todo:

Calle Angosta
Molino Fénix

Hoy, sin embargo, esa potencialidad está fragmentada.

Lo que debería ser un corredor cultural integrado, vivo y potente…

– aparece dividido

Calle Angosta, con una agenda activa, dinámica y en permanente movimiento, impulsada por la gestión de Maximiliano Frontera, se consolida como un polo cultural que conecta con la gente, que genera identidad y que proyecta a la ciudad.

Del otro lado, el Molino Fénix —un espacio con enorme valor simbólico y estructural— comienza a mostrar señales que preocupan.

El estado del predio, con sectores descuidados, yuyos altos y una infraestructura que no luce en plenitud, no condice con el potencial que tiene. A eso se suma una percepción creciente en la sociedad sobre la falta de actividad sostenida y de una programación cultural que esté a la altura de lo que Villa Mercedes supo tener y hoy exige.

Más aún cuando se trata de un complejo que cuenta con una estructura administrativa amplia que superan los 100 empleados, donde incluso se pone en duda cuál es el rol concreto de una dotación significativa de personal que, a ojos de la comunidad, no logra traducirse en resultados visibles.

Aquí es donde aparece una pregunta inevitable, pero también una oportunidad: ¿por qué no integrar definitivamente el Molino Fénix al circuito cultural natural de la ciudad precisamente Calle Angosta?

Calle Angosta no es solo un espacio.

– es un concepto

Es identidad mercedina, es pertenencia, es cultura viva.
Y ese concepto, territorialmente, comienza en Los Álamos…

– y debería terminar en el Molino Fénix como claramente lo dice la canción.

Hoy, en cambio, ese recorrido está cortado. Interrumpido. Desarticulado.

La gestión cultural de Villa Mercedes ha demostrado que, con planificación, presencia territorial y cercanía con la gente, se puede construir una agenda sólida, sostenida y convocante.

Por eso, la posibilidad de que el Molino Fénix pase a integrarse plenamente a esa lógica no es solo una propuesta.

– es una decisión estratégica

Señor gobernador Claudio Poggi, Villa Mercedes no está reclamando por reclamar.

Está proponiendo.

Está mostrando un camino.

Está demostrando que hay capacidad de gestión, de articulación y de desarrollo cultural real.

Integrar el Molino Fénix al circuito de Calle Angosta bajo una lógica unificada no implicaría perder control.

– implicaría potenciar resultados

  • mayor actividad

  • mejor mantenimiento

  • más identidad

  • más participación ciudadana

Porque cuando los espacios culturales se gestionan cerca de la gente…

– funcionan

Y cuando se los aleja de esa lógica…

– se enfrían y el Molino Fenix esta congelado

La historia demuestra que Villa Mercedes sabe cuidar lo que siente propio.

Y el Molino Fénix, desde su origen, es parte de esa identidad.

No se trata de una crítica.

– se trata de una oportunidad

Una oportunidad de unificar, de potenciar y de darle a la ciudad lo que ya demostró que puede sostener.

Cuando la cultura se integra…
la ciudad crece.
Cuando se divide…
se apaga.

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